Familias felices
TestimoniosSi ellos lo han logrado vosotros también podéis
Historias con un final feliz
Las historias de las familias que han formado parte de Siete y a dormir son mi mayor satisfacción. Me siento muy orgullosa de haberles podido ayudar a conciliar el sueño de sus hijos. Han vueltor a dormir de forma continua y reparadora.
Un final feliz es posible. ¿Quieres formar parte de estas historias?
Un aprendizaje para toda la familia
Después del verano y tras empezar el cole no habíamos conseguido que nuestro hijo de 3 años consiguiera dormir ni una sola noche completa en su cama. Muchos despertares llorando desconsolado y ninguna mejoría pese a nuestros esfuerzos. Conocimos a María por recomendación de un familiar y estamos muy contentos. En una semana habíamos conseguido reducir al mínimo el numero de despertares, que llegaban a ser 8 en una noche, y en 2 semanas llegamos al punto de que durmiera sin contacto, y todo esto sin pasar por el trago de verle llorar, muy importante para nosotros.
Siempre pensamos que hacíamos buena rutina y no entendíamos qué era lo que no funcionaba con nuestro hijo, María nos ha enseñado el camino para que con la participación del niño olvidemos los despertares, las pesadillas y llantos diarios. Su buen descanso es nuestra tranquilidad. Estamos muy, muy contentos de la decisión de trabajar con ella.
Gracias María!
Contactamos con María xq nuestro hijos de 2 años pedía 2 o 3 biberones por la noche y era imposible reducir la cantidad de leche que tomaba. Una noche llegó a tomar 1 litro de leche…
Seguimos a rajatabla las indicaciones de María y en 8 días exactos Juan dormía de seguido sin pedir biberón.
Algunas noches ahora se despierta pero se vuelve a quedar dormido solo. No hace falta que vayamos a su cuarto.
No podemos estar más agradecidos, María!
Un acierto total contar con tu ayuda!
La mejor decisión
Contactar con Maria fue la mejor decisión que nuestra familia pudo tomar. Pasamos de tener luchas para dormir a nuestro bebé de 1 año y noches con varios despertares a dormirse solito y del tirón. Hemos podido sacarle de nuestro cuarto y pasarle a dormir con su hermano y nos ha cambiado la vida. Parece mentira lo «fácil» que es, porque con la ayuda de Maria en cuestión de 3 noches ya empezamos a ver la diferencia, y después de las 3 semanas de asesoría nuestro bebé se duerme solo y hasta la mañana siguiente, 12 horas del tirón.
Gracias!!
Bebé 8 meses
Ya contamos con María cuando nuestro primer hijo tenia año y medio, y literalmente no salvó el descanso familiar. Con nuestro segundo hijo y aún creyendo hacer las cosas bien, a sus 8 meses ya no podíamos más, muchísimos despertares, cada vez peor, y todo lo que eso conlleva. Decidimos volver a contar con María, en una semana ya notábamos una GRAN MEJORA, y recién acabado el plan, tres semanas después, podemos decir que nuestro niño duerme de 20 a 7 aproximadamente. Impensable unas semanas atrás. Ahora ya nos sentimos con fuerza para juntar a los dos en la misma habitación. Sin duda recomendamos a María por encima de todo!
Un antes y un después
Gracias a María y a su plan de sueño hemos conseguido recuperar la armonía en casa y descansar toda la familia. Nuestro bebé de 5 meses tenía muchísimos despertares nocturnos y siempre necesitaba de biberón o brazos para volver a dormir. Ahora es capaz de dormirse solito en su cuna y aguanta hasta 11 horas de dulces sueños. ¡Animaros, papis y mamis! ¡Funciona!
Cambio en tan solo unas semanas
Nuestro bebe de ahora 8 meses dormía y comía aparentemente bien. Seguíamos mas o menos unos horarios de comidas y siestas con sentido, pero tenia entre 7/8 despertares por la noche, las siestas no las hacia seguidas, había que estar muy pendiente y ponerle todo el rato el chupete y estar al lado a la hora de dormir. Poco a poco nos fue desgastando mas y acabamos agotados después de tantos meses sin dormir. Nada mas explicar a Maria lo que pasaba y nuestra rutinas vio el problema y nos ayudo con sencillas soluciones que eran clave. Con Maria, en pocas semanas nos ha cambiado la vida. Ahora mismo nuestro bebe se duerme el solo y duerme de 20 a 8 del tirón, gestionándose el solo en algún despertar y poniéndose el chupete. Ahora hace sus siestas perfectas y religiosamente y tiene mucho mas apetito y comer mejor que antes. Conseguimos también quitarle la toma nocturna y ahora estamos todos mucho mejor . Sin duda volvería a contactar con Maria y si se nos tuerce esto en algún momento volveré a pedir su ayuda, pero creo sinceramente que esto no es solo por la felicidad y descanso de los padres, sino también por la de los niños, porque un niño bien descansando es un niño feliz.
2 años, contacto constante y múltiples despertares
Después de probar todo, María nos ayudo a diseñar un juego para que Alma pudiera dormir sin estar acompañada. Implicación total de María vía whatsapp. La nena entró de lleno en el juego y con los trucos que nos decía María el cambio en pocas noches fue radical, de 5/6 despertares a 0 o 1. Francamente contentos, la vida es mejor ahora para todos. Ella más descansada, contenta, menos rabietas… Nosotros más tranquilos, relajados y descansados.
Trabajar con María ha sido maravilloso. Desde el principio nos ha transmitido mucha empatía y seguridad. No hay fórmulas mágicas, con constancia y siguiendo las pautas y consejos de Maria, hemos conseguido que nuestro hijo haya adquirido una mejor rutina de sueño. Hemos aprendido a darle su espacio y además recuperamos el nuestro, que habíamos perdido. Ahora todos en casa estamos muy felices. Aún nos queda camino por delante, pero hemos obtenido seguridad y confianza en nosotros mismos para acompañar a nuestro hijo en su rutina de sueño y en su aprendizaje hacia el sueño autónomo.
Conocer a María ha sido un antes y un después en nuestra vida como padres primerizos. Acudimos a ella cuando nuestro peque tenia unos 3 meses y medio, sobre todo porque solo se dormía en brazos con mucho contacto, llegando a pasar noches enteras en nuestros brazos lo que nos hacía difícil descansar, estábamos desesperados, las noches eran eternas con hasta más de 10 despertares!!!
María nos guió para establecer una rutina de sueño efectiva, logrando que nuestro hijo aceptara y disfrutara de su cuna. También nos brindó un apoyo constante y consejos valiosos casi al momento y durante todo el proceso(desde los 3.5 meses hasta los 6) La sufrida regresión de los 4 meses, gracias a su ayuda, no perdimos la cabeza.Ni en nuestros mejores sueños habríamos imaginado que nuestro peque sabría dormirse prácticamente solo!!
Nuestro peque no nos lo ha puesto nada fácil ( tiene reflujo y muy malas digestiones, ademas de cabezota) pero siempre nos hemos sentido muy respaldados por María.
Estamos muy agradecidos por su profesionalismo, por su empatía, cariño y dedicación que le ha puesto y sin duda, recomendaríamos sus servicios a cualquier familia que busque mejorar los hábitos de sueño de su pequeño pero sobre todo su propia calidad de vida
Pensábamos que era normal la situación en la que vivíamos de dormir las horas justas por la noche y que se iría ajustando cuando nuestro hijo creciera. Gracias a la ayuda de María hemos conseguido dormir toda la noche y quitar las “manías” que nuestro hijo tenía para dormirse. ¡Con nuestras ganas y la paciencia de María se consigue cualquier cosa!
Ha sido súper fácil el proceso, porque hemos estado acompañados por ella todos los días. Nos ha guiado en todo momento, respetando la manera de hacer el plan de sueño que más nos encajaba. ¡Recomendamos hacer el plan de sueño con “Siete y a dormir” 100% !
Somos padres de una hija de 2 años y medio y un bebé que ahora mismo tiene 10 meses.
Desesperación, frustración, despertarse cada hora durante noches y noches, semanas y semanas, meses y meses. Antes de contactar con María nuestro hijo llevaba alrededor de ocho semanas despertándose cada hora. CADA HORA. Éramos muy conscientes de que, en parte, la culpa era nuestra, pero los bebés van adaptándose a lo que les das. Convencernos de la necesidad de seguir un plan profesionalizado con nuestro hijo de 6 meses fue la mejor decisión que hemos tomado en esta etapa como padres. Habíamos oído hablar de los “coach de sueño” pero teníamos dudas de su eficacia hasta que apareció María.
Nos propuso un plan de veinte días que, aunque exigente, llevándolo a cabo con una profesional como ella, resulta sencillo. Son pequeños pasos que te marca cada día a lo largo del proceso. Y siempre está al otro lado para escuchar y guiar. En el caso de nuestro bebé, notamos una enorme mejoría a los pocos días de empezar. Y, por supuesto, al finalizar el programa, Santiago sabía dormir como nunca hubiéramos imaginado. Pasamos, en solo dos semanas, de la desesperación por no dormir, a redescubrir la paz que da descansar como se debe.
Un par de meses después de terminar el entrenamiento, el bebé dio unos pasos atrás, pero gracias a lo aprendido, pudimos reconducirlo. Ahora podemos decir que tenemos el control del sueño de nuestro hijo. Y eso ha sido gracias al trabajo de María como orientadora. A día de hoy, con 10 meses, Santiago duerme desde las 19:30 h. hasta las 8.30/9:00 h de la mañana del tirón: 13 horas ininterrumpidas.
Gracias, María.
Mi hijo Luis, con 9 meses, se despertaba 13 veces por la noche, una día, antes de contactar con María, las conté. Era desesperante. No íbamos mal encaminados con los horarios, hacía buenas siestas, pero algo estaba fallando. Estuvimos casi 2 semanas para conseguirlo pero lo logramos.
María estuvo muy pendiente cada día de nosotros y nos motivaba mucho, eso fue clave, es muy fácil tirar la toalla. Gracias por tu paciencia María.
¡Gracias María, porque con “Siete y a dormir” nos has ayudado a conseguir un descanso de calidad! Las noches han cambiado 🙂
Hemos logrado que nuestra peque de 11 meses se duerma solita en su cuna y deje las tomas nocturnas y eso en TAN SOLO 2 SEMANAS.
¡Lo volveríamos a repetir sin duda!
Gracias por el cariño, el trato y la profesionalidad con la que nos has asesorado.
A partir de la regresión de los 4 meses, las noches de nuestro bebé comenzaron a ser realmente complicadas, junto con siestas en el día muy cortas e irregulares. Tras haber leído mucho, comprado cursos y haber intentado implementar cosas por nuestra cuenta, contactamos a María a los 6 meses y medio de nuestro bebé con la intención de que alguien nos guiara y nos ayudara a mejorar las noches. El resultado que hemos obtenido ha superado por lejos nuestras expectativas. Nuestro hijo, que se levantaba cada hora y media, comenzó a dormir toda la noche y a mejorar visiblemente las siestas. No podemos estar más agradecidos con el trabajo y acompañamiento de María. Hemos conseguido mejorar el descanso de toda la familia y nos ha dado la vida!
Contar con la ayuda de María es la mejor decisión que pudimos tomar, estaremos siempre agradecidos ❤️.
Contactamos cuando Julia, nuestra hija, aún era muy pequeña, pero ya veíamos que el sueño no era lo suyo y por recomendaciones de dos amigas dimos con María y… ¡Bendito el día!
Desde el primer día se preocupó por nosotros y por el sueño de Julia, te acompaña en todo momento y está siempre disponible para todo lo nuevo/raro/atípico que vaya pasando. Eso sí, como todo en esta vida, el éxito tarda en llegar, pero con CONSTANCIA, PACIENCIA Y TIEMPO se consigue, palabras que verás muchas veces repetidas por su parte, pero que son verdad. Habrá días en los que le habrán pitado mucho los oídos (María, te queremos 🫶🏼), pero os alegraréis de tenerla a vuestro lado dándoos apoyo.
María, eres maravillosa como persona y como asesora, sin ti no sé qué habría sido de nosotros, GRACIAS INFITINAS por ayudarnos a entender a Julia y por guiarnos en estos meses para que al fin los 3 podamos descansar.¡Eres la mejor!
Hemos hecho un plan de sueño con María para nuestro hijo Dámaso, de 3 años y 4 meses de edad. Era una tarea complicada, veníamos de un momento de descontrol total: Dámaso se dormía cada día a una hora, sin rutina, muchas veces más tarde de las 21:30 h y después de haber visto hasta una hora y media de televisión.
Desde el primer momento María nos ha ayudado paso a paso a cambiar hábitos, a crear una rutina y a tener pautas para ir mejorando el sueño de nuestro hijo.
En estos 15 días nos ha acompañado, ayudándonos a hacer los cambios necesarios. Hemos conseguido instaurar una nueva rutina, con una hora fijada para dormir y sin televisión. Hemos conseguido que cada vez el momento de dormir sea «menos traumático» para todos y los despertares por la noche se han vuelto más espaciados y se duerme mucho más rápido.
Aunque somos conscientes de que nos queda mucho por hacer y de que cambiar los hábitos de un niño de esa edad no es fácil, estamos muy contentos con los pasos que hemos dado.
María nos ha acompañado y ayudado cada día, ha respondido a todas nuestra dudas, ha estado totalmente disponible y ha sabido entender nuestras necesidades y preocupaciones, todo de una manera profesional y cercana. Además, durante este tiempo hemos podido hacerle consultas sobre nuestra hija pequeña, de 10 meses, que nos han ayudado a cambiar totalmente nuestro comportamiento respecto a su sueño y a ver grandes resultados.
¡Muchas gracias por todo, María!
Estábamos desesperados cuando conocimos a María, nuestra niña de 2 años sólo se dormía en brazos y se despertaba entre tres y cuatro veces a comer por la noche. Nosotros pensábamos que tenía hambre porque siempre se terminaba los biberones.
Pero ella nos hizo ver que ese no era el problema, nos explicó qué era lo que teníamos que hacer para ir poquito a poco quitando esas tomas (nos daba pena la verdad), pero no hizo falta, ¡la primera noche durmió del tirón! no nos lo podíamos creer. Los días fueron pasando y todo iba bien, es verdad que nos costó mucho quitarle los brazos para que conciliara el sueño, pero lo conseguimos gracias al apoyo constante de «Siete y a dormir».
¡Nos has cambiado la vida, gracias!
¡Gracias, gracias, gracias! Me puse a llorar cuando contacté con María, realmente estaba desquiciada, no sabía qué más hacer para que mi hijo durmiera sin acostarme yo con él en la cama. Cada vez que intentaba irme a mi cuarto, se ponía a llorar como un loco, así que optamos por poner otra cama en su habitación para poder descansar.
A los 7 días de llevar a cabo el plan que nos hizo María ¡por fin lo conseguimos!, logramos que se durmiera solito, seguía despertándose una o dos veces por la noche, pero desde el pasillo le calmábamos, no teníamos ni que entrar en su habitación. Álvaro se sigue desvelando alguna noche pero ya sabemos cómo actuar.